La creatina es un aminoácido natural producido en nuestro organismo que se encuentra principalmente en los músculos. La mayor parte de la creatina que se encuentra en los músculos se almacena en forma de fosfocreatina (66%), mientras que el resto se almacena como creatina libre (33%). Nuestro organismo utiliza diariamente del 1 al 2% del total de creatina almacenada. Su reposición se realiza a partir de la alimentación o a partir de los aminoácidos glicina, arginina y metionina. Muchos estudios han demostrado que la suplementación con monohidrato de creatina puede aumentar la creatina muscular entre un 10 y un 40%, dependiendo de varios factores, en particular de la forma física del atleta. Al aumentar la disponibilidad de fosfocreatina en el músculo, aumentamos la disponibilidad de energía durante los ejercicios de alta intensidad, como los sprints y/o series de ejercicios intensos.
La suplementación en ciclos cortos parece funcionar mejor en ejercicios de resistencia, como el levantamiento de pesas y los sprints consecutivos, mientras que la suplementación durante ciclos más largos parece aumentar la calidad del entrenamiento, lo que lleva a ganancias, entre un 5 y un 15%, en el rendimiento general y la fuerza.
El monohidrato de creatina se absorbe intacto a través de los intestinos, pasando a la sangre. Posteriormente es absorbido por los músculos o se elimina por la orina. Esto significa que la creatina no se degrada en el estómago y la absorción intestinal no es un factor limitante para la retención muscular. Aproximadamente el 95% de la creatina corporal se almacena en los músculos, con concentraciones más altas en las fibras de contracción rápida. Las reservas totales de creatina son de aproximadamente 120 g en el hombre adulto. La entrada de creatina a nivel muscular depende del sodio, siendo mediada por la insulina, por lo que es altamente recomendable que los atletas tomen creatina con una bebida rica en hidratos de carbono o con una bebida con hidratos de carbono y proteína. Cuando se toma con hidratos de carbono, las reservas de creatina pueden aumentar en un 60%.
La creatina desempeña un papel muy importante en la transferencia de energía y repone las reservas celulares de ATP. En los músculos, se utiliza para alimentar el proceso de contracción, combinándose con el fosfato y convirtiéndose en fosfocreatina, que es esencial para producir rápidos y cortos estallidos de energía. Su agotamiento puede provocar fatiga y pérdida de fuerza muscular, por lo que varios estudios afirman que la creatina produce mejoras significativas en modalidades que requieren altos niveles de fuerza.
La creatina es fundamental para el metabolismo energético. Durante ejercicios de alta intensidad, el fosfato de creatina se escinde para proporcionar energía para la resíntesis de ATP. La energía derivada de la degradación de creatina fosfato permite que el ATP se recicle 12 veces más durante un esfuerzo máximo.
La falta de creatina también se ha asociado con patologías como insuficiencia cardíaca, isquemia, mayor prevalencia de arritmias ventriculares, entre otras.
También hay evidencia de que la creatina puede tener un papel importante en la función cerebral, así como en el control neuromuscular.
La creatina promueve la recuperación entre dos sesiones de entrenamiento intenso.
La suplementación con creatina puede influir en la masa y la composición corporales de varias formas, en lo que respecta al aumento de la masa libre de grasa o masa muscular.
Presentación:
Envase de 280g
Dosis y Administración:
Fase de Carga: Tomar 20g al día, durante 5 días. Tomar en dosis de 5g, 4 veces al día – desayuno, almuerzo, antes y después del entrenamiento - con, al menos, 50g de hidratos de carbono de absorción rápida (glucosa o sacarosa).
Diluir cada dosis en 500ml de agua tibia, para una mejor disolución.
Fase de Mantenimiento: Tomar de 3 a 5g al día, durante 8 semanas, después del entrenamiento.
Composición:
Por 5g:
Monohidrato de Creatina - 5g.
Ingredientes:
Creatina
Advertencias:
Conservar en lugar fresco, seco y protegido de la luz.
Si se produce alguna reacción, suspender el uso.
No exceder la dosis diaria recomendada.
Evitar el producto en caso de alergia o sensibilidad a alguno de los ingredientes.
Si está embarazada, en período de lactancia, tomando alguna especialidad farmacéutica o si padece alguna enfermedad, consulte a su médico o profesional de la salud antes de tomar este suplemento.
Los suplementos alimenticios no deben utilizarse como sustitutos de una dieta variada y un estilo de vida saludable.
Mantener fuera del alcance de los niños.